Mientras a nivel nacional predomina una lógica de ajuste y retracción de la obra pública, en San Pedro de Jujuy el municipio avanza con soluciones concretas a partir de decisiones políticas, creatividad en la gestión y un indudable compromiso comunitario. En el barrio Juan Pablo II ya se completaron cuatro cuadras de extensión de la red cloacal, una obra largamente esperada por los vecinos y clave para mejorar la calidad de vida.

Los trabajos se ejecutan a través de la Dirección de Obras Conjuntas del municipio, aprovechando una mejora temporaria en las condiciones climáticas tras semanas de lluvias intensas. La particularidad del proyecto es su modalidad colaborativa: los vecinos aportan los materiales, mientras que el municipio asume la mano de obra, la dirección técnica y la planificación, lo que permite reducir costos de manera significativa frente a una contratación privada.
“Los vecinos entregaron los caños, por lo que pudimos concretar las cuadras que habíamos programado. Una vez finalizada esta etapa, avanzaremos con las conexiones domiciliarias”, explicó Bruno Mendoza, integrante del equipo técnico municipal.
Lejos de tratarse de un lujo, el acceso a la red cloacal es una necesidad básica para el barrio, y su concreción responde a una decisión política clara del intendente Julio Bravo, que viene impulsando este tipo de obras como parte de una estrategia de inclusión urbana, salud pública y desarrollo local.
En un contexto económico complejo, la experiencia de Juan Pablo II muestra que la política, cuando se apoya en el territorio y articula con la comunidad, todavía puede ofrecer respuestas. Gestión compartida y ahorro de recursos son una alternativa concreta frente al ajuste y la parálisis.

Deja un comentario