Con una ceremonia cargada de emoción y reconocimiento, el Poder Judicial de la Provincia de Jujuy despidió a David María Carrillo, quien culminó su trayectoria laboral luego de más de dos décadas de trabajo sostenido, compromiso cotidiano y conducta intachable. Carrillo se convierte así en la primera persona con síndrome de Down en acceder a la jubilación dentro del ámbito judicial jujeño, un hito institucional y social que marca un antes y un después en materia de inclusión laboral.

David María ingresó al Poder Judicial en 2004, en el marco de la ley de integración laboral para personas con discapacidad, y desde entonces desarrolló tareas primero en el Archivo de Tribunales y, a partir de 2006, en la Cámara Civil y Comercial Sala I. Quienes compartieron su día a día destacaron su responsabilidad, constancia y una forma de vincularse que dejó huella humana en cada oficina: siempre dispuesto, atento a las tareas y cercano con sus compañeros, a quienes solía regalar sonrisas y apodos.
El homenaje reunió a jueces de la Suprema Corte de Justicia, magistrados de la Cámara Civil y Comercial, exfuncionarios, empleados y familiares. Hubo palabras cargadas de afecto y memoria, como las de sus compañeros de trabajo, que recordaron sus primeros pasos, su crecimiento y el orgullo de haber sido parte de un camino compartido. También habló su padre, quien agradeció la oportunidad real de trabajo brindada por la institución en tiempos en que la inclusión no era una agenda extendida, subrayando que esa decisión permitió a su hijo construir un proyecto de vida con dignidad y derechos plenos.
Al cerrar el acto, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Federico Otaola, resaltó el valor humanista de la experiencia y el impacto que deja: no solo una jubilación merecida, sino un legado de aprendizaje institucional. La historia de David María Carrillo es, en Jujuy, un caso emblemático de inclusión efectiva, con trabajo, derechos y un muy merecido reconocimiento. Una enseñanza que trasciende los expedientes.



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