La diputada nacional por Jujuy, María Inés Zigarán, cuestionó con dureza la metodología con la que el oficialismo impulsa el debate de la reforma laboral en la Cámara de Diputados y advirtió que el proceso legislativo “pone en tela de juicio la calidad del proyecto”.

“Rechazo la metodología con la que se pretende llevar adelante esta sesión, pero también la metodología con la cual se trató una reforma estructural que modifica de manera radical el orden público laboral”, afirmó al inicio de su intervención.
Zigarán detalló el cronograma de tratamiento y lo calificó como apresurado: “El viernes llegó a esta Cámara el proyecto aprobado en el Senado, el martes se llamó a reunión plenaria de comisiones y el miércoles se convocó a esta sesión. Un día antes”. Y agregó: “Esta manera de tratamiento de una reforma tan importante que la Argentina necesita -porque Argentina necesita una reforma laboral- pone en tela de juicio la calidad del proyecto”.
En uno de los pasajes más enfáticos, sostuvo: “Esto es un atropello institucional. Es un simulacro de democracia, porque la democracia no es solo el gobierno de la mayoría, sino también el respeto de las minorías y la construcción de consensos. Nada de eso ha ocurrido en este proceso”.
La legisladora también cuestionó la instancia de participación en comisión: “Lo que hubo ayer no fue una participación pública de todos los sectores que querían expresarse. Hubo una exposición minoritaria de cinco minutos. Eso no representa a todos los sectores que tenían derecho a ser parte de este debate que va a cambiar la vida de millones de argentinos”.
En relación al contenido de la reforma, Zigarán criticó que bajo el argumento de la modernización no se incluyan las nuevas modalidades laborales emergentes. “Nada de lo moderno está incluido en esta ley. Se deroga la ley de teletrabajo y no hay ninguna consideración respecto de las nuevas modalidades vinculadas a la revolución tecnológica”, señaló. Y contrastó: “En el mundo la tendencia es a la reducción de la jornada laboral. Aquí no se discutió nada de eso”.
La diputada remarcó además la magnitud de los cambios legislativos: “Se están modificando 13 leyes, derogando otras nueve y produciendo 56 modificaciones a la Ley de Contrato de Trabajo de manera exprés. Es una falta de respeto a esta Cámara y a todos los argentinos”.
Zigarán dedicó un tramo central de su discurso al impacto de la reforma sobre los derechos de las mujeres. “Esta reforma es regresiva”, afirmó, y cuestionó la falta de actualización de las licencias: “Este debía ser el momento para modificar la licencia por maternidad, que está por debajo de los estándares internacionales, incrementar la licencia por paternidad e incluir la licencia por adopción. Nada de eso se hizo”.
Advirtió también que el denominado “banco de horas” puede generar desigualdades en el ámbito doméstico: “Son las mujeres las que cargan sobre sus espaldas la mayor parte de las tareas de cuidado. No van a poder negociar en igualdad con sus empleadores. Esto no les da mayor independencia, al contrario”.
En otro tramo, cuestionó la intención de derogar estatutos especiales, como el del periodista. “He sido periodista durante más de 15 años y sé lo que representa ese estatuto para el ejercicio de la profesión. Puede tener aspectos obsoletos, pero contiene garantías fundamentales que dan estabilidad a los trabajadores de prensa”, expresó.
También vinculó la reforma con el financiamiento del INCAA: “Se eliminan recursos sin ningún argumento económico serio. El INCAA se financia con un 10% de las entradas al cine y un 25% de ENACOM. Quitar eso afecta la autonomía del cine argentino”.
Sobre el cierre, Zigarán fue categórica: “Entiendo que esta reforma es regresiva, que afecta derechos laborales y que impacta en particular sobre los derechos de las mujeres”. Su intervención dejó planteada una posición clara frente a un debate que continúa atravesando al Congreso y que tendrá impacto directo en millones de trabajadores del país.

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