Un hombre de 37 años, oriundo de nuestra provincia, murió el pasado sábado tras recibir una feroz golpiza en pleno centro de la ciudad de Tarija, Bolivia. El ataque, que se produjo tras una discusión en la vía pública, terminó con la víctima fallecida en el lugar debido a la gravedad de los impactos recibidos en la cabeza. El agresor, que intentó darse a la fuga pero fue interceptado por los vecinos, ya fue imputado por asesinato y enviado a prisión preventiva al penal de Morros Blancos.

El lamentable episodio ocurrió la mañana del 25 de abril en la intersección de las calles Domingo Paz y O’Connor, en el barrio La Pampa. Según los reportes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Bolivia, la situación se habría desencadenado tras un cruce verbal que escaló rápidamente a la violencia física.
Testigos del hecho relataron que el atacante reaccionó de manera desmedida, propinando golpes de puño y patadas que dejaron al jujeño inconsciente sobre la calzada, perdiendo la vida antes de que pudiera recibir asistencia médica.
La identidad del fallecido, quien residía temporalmente en la ciudad boliviana pero mantenía sus raíces en Jujuy, se mantiene bajo reserva mientras se notificaban los detalles a sus familiares en la provincia. Tras el crimen, el sospechoso intentó huir hacia la plaza del estadio IV Centenario, pero fue la propia gente la que actuó de inmediato: los vecinos lo persiguieron y retuvieron hasta que llegó la patrulla policial.
Durante la audiencia de medidas cautelares, la justicia boliviana desestimó el argumento de la defensa sobre una supuesta «reacción desproporcionada» y ordenó cuatro meses de prisión preventiva mientras se completa la investigación.
Este hecho ha generado una profunda indignación, no solo por la brutalidad del ataque, sino por la vulnerabilidad a la que están expuestos quienes se encuentran fuera del país. Desde Jujuy, familiares y amigos ya comenzaron a movilizarse en redes sociales exigiendo que el culpable reciba la pena máxima.

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