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En un contexto nacional marcado por tensión fiscal y caída real de la coparticipación, el gobernador Carlos Sadir anunció que la provincia logró reducir su deuda pública en dólares un 17,9% respecto a diciembre de 2023, consolidando un proceso de desendeudamiento sostenido.

Al 31 de diciembre de 2025, la deuda pública total provincial alcanzó los 766.980 millones de pesos, pero el dato destacado fue la reducción del stock en moneda extranjera. “Si miramos los préstamos en moneda extranjera, logramos disminuirla un 9,1% respecto a diciembre de 2024 y un 17,9% en relación a diciembre de 2023”, precisó el mandatario ante la Legislatura.
En cuanto a la deuda en moneda nacional, el saldo ascendió a 8.870,17 millones de pesos, con una baja del 9,4% respecto a 2024 y del 43,6% comparado con 2023. “Más allá de las cifras, lo que importa es que nos estamos desendeudando, estamos pagando, estamos cumpliendo”, afirmó Sadir.
El anuncio del desendeudamiento se complementó con una política activa de reducción tributaria. Durante 2025, la Administración Tributaria Provincial registró una variación positiva del 56% nominal y 10% en términos constantes, a pesar de haber aplicado exenciones, reducciones de alícuotas y bonificaciones.
“Bajamos impuestos”, enfatizó el gobernador, al detallar que se implementaron medidas para aliviar la carga fiscal, premiar al contribuyente cumplidor y estimular la producción y el empleo.
Entre las medidas destacadas figuran:
La recaudación acumulada alcanzó los 315.725 millones de pesos, con Ingresos Brutos aportando el 73% del total y regalías mineras creciendo un 80% nominal.
En el plano institucional, Sadir recordó que el Ejecutivo envió a la Legislatura el proyecto de Ley de Coparticipación Municipal, una reforma largamente postergada que busca establecer criterios más claros y previsibles en la distribución de recursos hacia municipios y comisiones municipales.
“Cumplimos enviando el proyecto de ley de coparticipación”, señaló el mandatario, al expresar su expectativa de que la norma pueda concretarse este año.
En medio de una caída real de la coparticipación federal y la retracción de fondos nacionales para infraestructura, el mensaje oficial combinó tres señales: reducción de deuda en dólares, baja de impuestos y búsqueda de mayor previsibilidad para los municipios.
El equilibrio fiscal, según lo planteado en el discurso, no se presenta solo como una variable contable, sino como condición para sostener salarios, servicios públicos e inversión en obras.
En tiempos de volatilidad económica, el dato del −17,9% en deuda en dólares apareció como uno de los indicadores más fuertes del mensaje fiscal presentado ante la Legislatura.