Seis personas quedaron detenidas con prisión preventiva tras ser imputadas por integrar una organización narcocriminal que enviaba cargamentos de cocaína y marihuana ocultos en camiones de fruta. La banda, que operaba entre Salta, Jujuy y Tucumán, fue desarticulada luego de que se interceptaran 150 kilos de estupefacientes en la localidad de Trancas. El dato más indignante de la investigación es que el presunto cabecilla -quien tiene pedido de captura internacional- utilizaba un comedor comunitario en el asentamiento Sagrado Corazón como fachada para ocultar sus operaciones.

El operativo, denominado por la fuerza como el golpe a «la banda de los limones», permitió el secuestro de 52 kilos de cocaína y 100 kilos de marihuana distribuidos en 144 paquetes. La droga viajaba mimetizada entre bolsas de cítricos y contaba con un aceitado sistema de «coches punteros» para alertar sobre controles policiales. Gracias a las escuchas telefónicas y el seguimiento de la PSA, se logró frenar el cargamento sobre la Ruta 9 y avanzar con allanamientos en San Salvador de Jujuy, donde residían varios de los implicados.
La jueza federal Mariela Giménez hizo lugar al pedido del fiscal Ricardo Toranzos y dictó la preventiva para los seis detenidos (cuatro hombres y dos mujeres), acusados de transporte de estupefacientes agravado. La investigación dejó al descubierto que la banda buscaba constantemente cargas lícitas, como azúcar o fruta, para «disfrazar» el movimiento de la droga hacia otras provincias como Tucumán y Mendoza.


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